¿Qué es una ecografía 5D?

La ecografía 5D es la última generación de pruebas diagnósticas que utilizan ultrasonidos. Este tipo de tecnología se utilizó por primera vez en 1958 y desde entonces, ha evolucionado a pasos agigantados para brindar a los médicos y futuros padres las mejores herramientas.

Ecografías 5D

Desarrollada en 2015, la ecografía 5D permite captar en video al feto en tiempo real y en una imagen de alta calidad, lo que brinda a los médicos la oportunidad de visualizar con profundidad la estructura anatómica del futuro bebé y, así obtener toda la información necesaria sobre su salud.

¿Por qué hacerse una ecografía 5D?

El software mejorado de esta nueva tecnología ofrece beneficios adicionales a los ya conocidos de las ecografías 3D y 4D, debido a que además de poder observar al feto y sus movimientos en tiempo real, la ecografía 5D permite la composición y tratamiento de la imagen, con lo cual se puede obtener un retrato más real del feto.

Los tonos sepia de las anteriores pruebas ecografías han sido sustituidos por tonalidades rosadas y sombras que ofrecen una imagen más detallada. Esta reconstrucción mucho más definida y altamente realista del feto, facilita a los médicos su tarea diagnóstica al permitirles detectar enfermedades y malformaciones de manera más rápida y precisa.

Asimismo, la ecografía 5D permite mostrar tonalidades y matices de la piel del feto, brindándoles a los padres la oportunidad de ver como luce su futuro bebé, además de poder captar en video sus movimientos en tiempo real, regalándoles una imagen extremadamente real y única que siempre atesoraran.

Diferencia entre ecografía 4d y 5d

¿Cuándo realizar una ecografía 5D?

Por lo general en un embarazo deben realizarse al menos 3 ecografías y aunque estas pueden efectuarse bajo cualquier tecnología disponible (2D, 3D, 4D o 5D), la más recomendable siempre será la más actual, es decir, la ecografía 5D, puesto a que se trata de un estudio diagnóstico cuya función principal es obtener la mayor información sobre la salud del bebé.

Por lo tanto, la primera ecografía 5D debe ser realizada en la semana 12. Esta tiene la finalidad de descartar complicaciones como embarazos ectópicos, problemas en los ovarios, cuello uterino, útero y placenta, así como malformaciones graves.

La segunda ecografía debe realizarse alrededor de la semana 20 para verificar el desarrollo del feto, comprobar la cantidad de líquido amniótico, examinar los movimientos del bebé e identificar su sexo.

Finalmente, entre la semana 30 y 34 se debe hacer la última ecografía para verificar la posición del feto, así como su peso y asegurar que se mantienen los niveles adecuados de líquido amniótico.

Pero, si lo que se desea es obtener una imagen bonita del feto en movimiento, así como sus rasgos, reacciones y evolución, el mejor momento para lograrlo suele ser entre las semanas 23 y 29.

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